Una tragedia previsible con lecciones de análisis y tomar serias determinaciones

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Por: Jorge A. Abreu Eusebio

El nefasto acontecimiento ocurrido en Jet Set que convirtió las alegrías en dolor, llanto, destrucción y muerte, que ha marcado un antes y un después no solo en la psiquis emocional colectiva, sino también que indiscutiblemente ha abierto un debate obligado, análisis, preguntas y preocupaciones que deben ser despejadas de manera responsable, que conduzca hacia la toma de decisiones para que en el futuro no se produzcan hechos trágicos como estos, principalmente con la pérdida de vidas humanas; independientemente, de la valoración de la existencia de la pretensión  dañosa o de la intención culposa.

Han de valorarse en su justa dimensión, con un marcado acento responsable, en las acciones que se deben tomar para el total cumplimiento de las normas atinentes a la seguridad, riesgos y confiabilidad, que deben existir en las todas las edificaciones, sean públicas o privadas.

Jet Set pasó lamentablemente, en fracciones de segundos, de la alegría al dolor, dejando una penosa conmoción colectiva; y concomitantemente, con una serie de dudas y latentes preocupaciones que deben ser despejadas por las entidades encargadas de hacer cumplir las normas correspondientes, mediante acciones generalizadas que indiquen de manera fehaciente y práctica, que no hay vacas sagradas.

Para nadie es un secreto, que esa estructura donde existió el Cine el Portal, construida hace muchos años, no fue diseñada para soportar cargas excesivas en su loza, la cual, en vez de acero, según las fotos del episodio, tenía mallas electrosoldadas.

En el cálculo estructural y en física, existen los coeficientes de fricción, tensión, elasticidad y resistencia, mediante los cuales se determinan la capacidad de carga de una estructura; que esos coeficientes se deterioran o reducen en las edificaciones con el paso del tiempo, que se aumenta cuando no se hacen los correctivos y se da el mantenimiento de lugar; con la ocurrencia de movimientos telúricos;  debido a ondas expansivas producto de vibraciones de equipos colocados de manera directa en la estructura, acentuándose más si no tienen muñones o cojinetes de amortiguamiento neumático; por filtraciones constantes; y sobre todo, por el fuego, que al romperse el coeficiente de fricción molecular del concreto y block, pierden la cohesión, quedan expuestos a daños destructivos inminentes por desmoronamiento per se. En ese local ocurrió un siniestro en el año 2023.

Es de público conocimiento y como demuestra la realidad de los hechos, que no se tomaron en cuenta ninguna medida sobre estos y otros diversos aspectos, con lo cual la tragedia no hubiera sucedido, no obstante, por las vueltas argumentativas que se quieran dar para disfrazar las causas de esta calamidad de dimensiones inconmensurables.

Cada quien es responsable de las acciones que toma en la vida y de afrontar sus respectivas consecuencias, basadas en la realidad de los hechos, los cuales determinan el rumbo de las mismas, cuestiones que de manera inevitable surgirán por la magnitud del nefasto y catastrófico evento, que bien pudo haberse evitado, si quienes tenían la responsabilidad de haber actuado en consecuencia lo hubieron hecho. Para esto no hay que ser un genio, ni tener conocimiento sobre el tema, solamente con aplicar el sentido común y analizar los hechos con sus antecedentes y consecuentes.

En otro orden de ideas, sobre los sentimientos de apoyo y solidaridad que de manera abrumadora y generalizada se han puesto de manifiesto a los familiares de las fatídicas víctimas; que de forma espontánea han surgido ideas para dejar constancia histórica para las presentes y futuras generaciones de un trágico hecho sin precedentes y que no sólo ha enlutado nuestra Nación, sino que ese sentimiento de dolor generalizado ha traspasado nuestras fronteras.

Entendemos dentro del análisis y ponderación que han de tomarse muy en cuenta, una serie de factores, ponderando los mismos con racionalidad, valorarando que esto fue un evento nefasto, donde el centro de diversión y alegrías se convirtió en dolor, muerte y consternación abrumadora y colectiva.

Nuestro punto de vista gira en torno a que se evite lo menos posible la revictimización de los familiares de los seres amados y queridos que fallecieron, lo cual puede materializarse cuando vean expuestas en un recinto las ropas ensangrentadas que llevaban puestas desde sus casa para el deleite y murieron con estas de manera inesperada e impensable; ocasionándoles, con esas imágenes, un shock emocional, que les causaría daños psicológicos en primer plano y de otras manifestaciones emocionales que les traerían más traumas y secuelas.

Como ciudadano, soy de opinión que en ese lugar donde existió el icónico Jet Set, debería levantarse un Monumento Memorial con los nombres de todas las víctimas, conjuntamente con la existencia de un cuartel de bomberos y unidades del 911, para que surja el sentimiento, que donde hubo muerte y dolor, exista la esperanza; la lucha por salvar propiedades y vidas, como lo hacen los bomberos y el personal del 911, que lo dan todo por lograr que la vida no se le extinga a quienes sufren incendios, accidentes o necesitan de la actuación con la debida y diligente del titánico personal al servicio de esta entidad.

Si de la alegría surgió, lamentablemente, la tristeza, la muerte y el dolor, sería justo y razonable que en ese mismo lugar renazca una luz en el horizonte que indique que también ha resurgido la vida, al poner al servicio de la colectividad una unidad del Cuerpo de Bomberos y del Sistema de Atención a Emergencias y Desastres (911), con su correspondiente Memorial en honor a las víctimas del colapso del Jet Set.

De aquí en adelante hay que tomar serias determinaciones con la supervisión de estructuras existentes y en proceso de construcción.

Finalmente, el gobierno debe cerrar por Semana Santa todos los balnearios y playas del país, por el duelo nacional por la gran tragedia que ha sacudido los cimientos del dolor, la consternación y la solidaridad, así como para evitar que colapse el sistema de salud dominicano, el cual se haya repleto de sobrevivientes del fatídico evento del Jet Set. Consciencia.

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