Hacer política y ser político son dos cosas diferentes

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Por Emanuela Micchelini

Etimologicamente la palabra “Política” viene del griego antiguo “politikḗ ” que concierne la Polis , la Ciudad-Estado con arte, técnica. La evolución histórica nos explica que la Política es el arte de gobernar las sociedades, una explicación estupenda, llena de significado.

Creando una “excursus historiografíco”, Aristóteles, uno de los pioneros de la Filosofía y de la Política, nos dices que “el hombre es un animal político por naturaleza”. El identificó en la Política, tres formas de gobierno y sus degeneraciones fueron:

-La Politeia, su significado más literal sería “lo concerniente al Estado”, parecida a la democracia actual, es el pueblo que tienes el poder del mando, su corrupción es la demagogia.
-Aristocracia, el Gobierno de los mejores, su corrupción es la “Oligarquía”.
-Monarquía el Gobierno de uno solo, su corrupción es la “Tiranía”.

En el siglo XV, el término política es analizado por Nicolás Maquiavelo, quien con su tratado “El Príncipe”, identifica una ética civil y una ética estatal. Poniendo la frase “Razón de Estado” para poner da parte el Clero; por eso será muy criticado.

Lo mismo le pasara a Thomas Hobbes que reconociendo la mejor forma de Gobierno con el Soberano Asolado, elimina la religión, porque para él, eso derivaba da un pacto entre hombres.

Locke, seguidor del pensamiento de Hobbes, adjunta las teorías “El Soberano tiene que respetar la propiedad privada” con “El espíritu de las leyes”, Montesquieu escoge la fórmula para prevenir la tiranía, creando así la división de los poderes, y confirmando que la mejor forma política es La Monarquía Constitucional, porque los nobles son menos corruptos ya que tienen que mantener en alto el honor.

En la segunda mitad del siglo XIX, el filósofo revolucionario Alemán Carl Marx revoluciona el concepto hablando de Forma o Infraestructura donde pone el sistema económico como base de crítica para el capitalismo burgués.

En el siglo XX se desarrollarán varias teorías de sistema político, con el surgimiento de los primeros sistemas de democracias y socialismo, los cuales van en contra de la opresión, del totalitarismo y autoritarismo.

En el sentido general “La política”, es el arte de pensar al bien estar de la Polis: la ciudad o centro donde se desarrolla la actividades y necesidades del pueblo; mientras “Ser Político”, es la persona que juega un rol, pero este no siempre respeta o gestiona las necesitad del pueblo .

El deseo de poder es insidioso en el hombre, como también su egoísmo y eso trae corrupción y mala gestión.

Una de las más importante potencia y elite de estrategias donde se gestionó y se reducían estos problemas lo fue Roma “Caput Mundi”, en etapa Republicana e Imperial.

El “Cursus Honorum”, regulado en el año 180 a. C., por la Lex Villia Annalis

El “Cursus Honorum”, una estructura jerárquica, definía las sucesión de los cargos públicos que un ciudadano tenía que pasar para llegar a ser cónsul, el cual era el más alto cargo de la magistratura de Roma en edad republicana.

Los magistrados en Roma eran quienes ocupaban los cargos público que creaba el gobierno del Estado Romano y no como se entiende ahora.

Estaban facultados para ser magistrados solo los hombres libres desde su nacimiento y con ciudadanía romana, sencillamente mí querido lectores los extranjeros residentes en Roma no podían ser parte del gobierno Romano.

Las principales magistraturas eran en el siguiente orden: Cuestor, Edil, Tributario, Pretor, Censor y Cónsul.

Lo que caracterizaban los cargo eran: las elección tenida del pueblo romano para elegir cada pasaje de cargo, todas los cargos tenían un año de duración, cada magistraturas tenían más personas encargadas, con la intención de no depositar todo el poder en una sola persona, no existía recompensa salarial y además, todos eran responsable de lo que hacían en el periodo en que ocupaban el puesto, esto significaba que al terminar su tiempo en el cargo, en caso de que fuese necesario podrían ser juzgado por la ley.

La “Lex Villia Annalis” o Annaria era la ley que regulaba las etapas del Cursus Honorum, establecía la edad mínima requerida para acceder a los cargos.

El servicio militar era obligatorio, para cada encargado, la ley procuraba evitar una concentración de poder así como también, que una misma persona repitiese en la posición.

Los ciudadanos, es decir el pueblo romano tenía una gran prioridad para establecer y aprobar las leyes, esto no se observa en ninguna democracia de la actualidad.

El Nepotismo como tal no era condenado, pero cada familia de prestigio tenía que tener alto el honor.

Y esto se lograba combatiendo con valor en las guerras o construyendo con dinero propio edificación pública a favor del pueblo romano.

Luego de viajar sobre el sistema político de Roma en épocas anteriores, me gustaría preguntar, ¿Por qué los gobiernos de ahora no han seguido esos ejemplos para la conducción del estado?

La única respuesta para mí humilde reflexión es: El mundo quieres quedarse tal como está, corrupto; los responsables de propiciar y lograr los sustanciales cambios que requiere el estado como tal, en beneficio del colectivo es omitido, porqué impulsarlo va en contradicción con el hambre de poder que beneficia a unos pocos.

Para ustedes amables lectores, ¿Cuál sería su reflexión?

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