Por Hugo Vélez Astacio
Se avecina un aniversario más del descubrimiento de América o sea del nuevo mundo, por España el 12 de octubre 1492. Imperio en esa época que teniendo a lo interno un ambiente de unidad política y religiosidad, se aventuró expandir sus dominios con resultados positivos, al autorizar y financiar al Almirante Cristóbal Colon a través de tres naves La Pinta, La Niña y La Santa María. Permitió abrir nuevos horizontes en la cultura, comercio política y religión. Potencializo el coloniaje español mediante la conquista de los pueblos indígenas en los países que iban descubriendo. Al inicio España obtuvo muchos beneficios como también sufrió males, como fue verse sustancialmente despoblada, y verse afectada con enfermedades contagiosas como la sifilis, asuntos que de alguna manera mermaron la unidad interna, ante la necesidad de tener que enviar grandes contingentes, para resguardar la seguridad del dominio colonial, ante la resistencia indígena a las capitanías gobernadoras, delegados del rey.
En nicaragua uno de esos tipos, de ingrata recordación histórica fue Rodrigo de Contreras y sus hijos Hernando y Pedro, quienes se destacaron con abusos, robos y ultrajes, hasta con la muerte del Obispo Valdivieso. comercializando indios como esclavos, sin respeto alguno a sus derechos humanos. Tal movilización colonizadora genero por un lado necesidad de recursos, los que se suplieron mediante truques de baratijas por oro, así como por explotación y comercio de esclavos
Dicho descubrimiento de América, dio lugar a la unidad de las culturas de los dos mundos, hecho relevante que, aparte de las injusticias a los indios lograron por un lado hacer reconocer y valer sus costumbres y tradiciones precolombinas, así como asimilar el cristianismo institucionalizado por Iglesia Católica, cuyos misioneros enfatizaron en los valores cristianos y humanos permitiendo vinculaciones dar origen a nuestra existencia mestiza.
A partir de esa efeméride tanto los españoles dejaron de ser ibéricos peninsulares, y al asumir igual lenguaje español, y una religión cristiana de indios hispanos dio lugar a tener una Hispanidad enaltecedora resaltada por nuestro, Poeta Rubén Darío en su maravilloso poema Salutacon del Optimista: “Ínclitas razas ubérrimas, sangre de Hispania fecunda espíritus fraternos, luminosas almas ¡salve!”
Por lo que ese día grandioso, debiera llamarse DIA DE LA HISPANIDAD, por la unidad de América con cristianismo, humanidad y fraternidad solidaria con España y el mundo viejo (EUROPA).
Cabe indicar que, de las relaciones y unión entre los colonizadores y los indios, surgieron los mestizos, quienes sin olvidar su cultura precolombina impulsaron su desarrollo educativo y particularidades de los españoles colonizadores del nuevo mundo. Algo verdaderamente trascendental y universal.
La iglesia a través de sus misioneros católicos, impulsando y fomentando además de la doctrina cristiana, el sentido respeto de los derechos humanos, hacia los indios y en el pueblo español que hicieron vida en América, asentándose al convivir con espíritu progresista.
Ese día debe celebrarse, y no negarlo como indican unos retrógrados, al considerarlo día ignominioso, al privar en ellos prejuicios anti españoles fuera de toda visión integradora, y de toda solidaridad y sentimientos extremos. La celebración del IV centenario dio ocasión que Rubén al ser nombrado miembro de la comisión de Nicaragua en 1892, lograr su sueño de viajar y conocer por primera vez, a su amada patria, él, que se decía “ser americano de España, y español de América”.